Tú decides en internet

1. ¿Sabrías Decir Cuáles Son Los Datos Personales Que Compartes Con Otras Personas Desde Tu Terminal Móvil, Tu Tablet Y Desde Una Red Social?

Tu nombre, tus apellidos, tu fotografía tu domicilio, tu correo electrónico, tu número de teléfono, tu número de carnet de identidad o de pasaporte… Cualquier información que hace posible que alguien pueda identificarte es uno de tus datos personales. Un lunar, una pequeña mancha en la piel, una cicatriz, la forma de tus manos o de cualquier parte de tu cuerpo, un objeto que utilizas como un anillo o un pendiente, tu ropa o incluso la foto de tu colegio o instituto pueden servir para que alguien te identifique.

Por ejemplo tu imagen, que es un dato personal. Si tu foto aparece en el perfil de una red social o en un perfil de una aplicación de mensajería, como puede ser Whatsapp, estás compartiendo tu imagen con otras personas.

Si compartes tu ubicación con otras personas ¿sabes exactamente quiénes tienen acceso a tu ubicación? El lugar en el que te encuentras es un dato personal que habla de ti. Dice a otras personas dónde pueden encontrarte y, probablemente, lo que haces en un momento determinado o conocer tus hábitos, gustos o aficiones, (si estas en el colegio, en casa, en el cine, haciendo deporte, etc.).

Si lo necesitas puedes revisar la primera ficha de nuestra guía “No te enredes en internet”, donde explicamos el significado de “dato personal”.

2. ¿Serías Capaz De Identificar Las Personas Que Acceden A Los Datos Personales Que Compartes?

Trata de averiguar los datos personales que puedes compartir en internet y luego intenta identificar a las personas que tienen acceso a estos datos, como, por ejemplo, a tu fotografía de perfil de Whatsapp o de otra aplicación de mensajería instantánea. (LINE, Hangouts, etc.).

Comprueba los datos personales que puedes compartir en una red social. Revisa las opciones de configuración de tu red social e identifica a las personas que tienen acceso a tu información personal, recuerda que a veces los amigos de tus amigos también pueden ver los datos personales que compartes.

¿Estás completamente seguro de quiénes pueden ver lo que compartes en internet?

¿Qué ocurriría si un amigo tuyo pierde o le roban el móvil?

¿Quién podría acceder a tus datos personales si un amigo se deja una sesión de tu red social sin cerrar en un ordenador al que acceden otras personas?

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1. ¿Qué Esperas Cuando Das Tus Datos Personales A Otras Personas?

Cuando facilitas información sobre ti a otras personas hay algunas cosas que no te gustaría que hicieran, principalmente cosas que te molestan, te hacen sentir mal o te entristecen.

Recuerda que eres tú quien decide y elige quién puede utilizar tus datos personales y para qué los puede utilizar. No permitas que otras personas te puedan hacer daño utilizando tus datos personales a través de internet o del teléfono móvil ni permitas que se haga daño a otras personas, consulta siempre con tus familiares, profesores o un adulto de tu confianza cuando creas que alguien puede estar sufriendo algún daño por lo que se sube a internet o lo que recibes, sea lo que sea: comentarios, etiquetas, videos, imágenes, etc.

Ahora intentaremos darte algunas ideas sobre aquellas cosas que seguro que podrían molestarte o incluso hacerte daño para que puedas identificarlas. Tienes que tener en cuenta que estas mismas acciones que a ti te molestan, o incluso que te hacen daño, pueden molestar o hacer daño a otras personas en igual o mayor grado que a ti.

2. A Continuación Piensa Como Podría Sentirse Una Persona En Cada Uno De Los Supuestos Siguientes. Elige Entre Triste, Ridículo, Feliz O Indica Otra Forma En La Que Creas Podría Sentirse Alguien:

  • Que recibe un mensaje en el que se le llama torpe porque se ha caído en clase de educación física
  • Que recibe por Whatsapp imagen suya manipulada en la que se le ha reducido su estatura y su aspecto es cómico o parecido a un elefante
  • Que recibe un vídeo en el que aparece cambiándose en el vestuario del cole
  • Que es etiquetado en una imagen en una red social y alguien añade un comentario diciendo que es el mejor jugador de tenis del cole
  • Al que le han etiquetado en una fotografía de otra persona desnuda
  • Del que han comentado detalles de su enfermedad en una red social
  • Que ha sido añadido a un grupo de Whatsapp que tiene el nombre “KK” y aunque se sale del grupo alguien le vuelve a añadir constantemente
  • Del que han subido a internet fotos suyas en las que se le llama “robot” porque tiene un aparato de ortopedia en las piernas
  • Al que se le ha etiquetado en una red social como mejor compañer@ y delegado de clase
  • De quien se habla sobre la religión que practica y la su familia en un foro de internet
  • De quien por el grupo de Whatsapp del cole comentan que es una seguidora del Barça, del Madrid, del Depor o cualquier otro equipo que acaba de ganar la liga de futbol
  • Que recibe un Whatsapp con una imagen de un personaje famoso que es gay y sobre la que alguien ha escrito el nombre de la persona a quien se dirige el mensaje
  • Que recibe un mensaje por Whatsapp que dice: “al salir al patio te vas a caer, ya lo verás”
  • Que recibe más de cien llamadas diarias desde números desconocidos
  • Que se va a apuntar en una red social y ya existe otra persona con su nombre y su fotografía que alguien ha cogido de su perfil de Whatsapp
  • Que es insultado en un foro porque es de una "raza" distinta o por cualquier otra razón
  • Cuyo número de teléfono y su dirección de correo electrónico aparecen en una página web junto a la foto de una persona adulta desnuda
  • Al que sus compañeros han mirado su teléfono móvil mientras iba al aseo y han leído sus mensajes
  • Que recibe una fotografía en la que se ridiculiza a uno de sus profesores y se le insulta pero dicen que es una broma
  • Que recibe un mensaje con amenazas que prometen cumplir si no facilita el número de la tarjeta de crédito de sus padres
  • Que olvidó desconectar la webcam y alguien ha subido a internet un video en el que aparece en su habitación vistiéndose antes de ir a dormir. Le piden dinero si quiere que quiten el video de internet
  • Al que por Skype un amigo le pide que se quite la ropa delante de la cámara
  • Que está siempre controlado a través de mensajes y llamadas al móvil

 

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1. ¿Que Harías Tú En Cada Uno De Los Casos Anteriores?

 

Algunas de estas conductas pueden ser lo que se llama acoso y puede ser un delito.

Acosar a una persona es no dejarla en paz, perseguirla o molestarla con insultos, bromas de mal gusto, de forma insistente y continuada, incluso cuando ni siquiera sabes quién es la persona que te está haciendo daño.

El acoso puede realizarse utilizando tus datos personales a través de internet o de tu terminal móvil, y entonces se llama ciberacoso o ciberbullying.

Cuida de tus datos personales y de los datos personales de otras personas, nunca facilites información tuya, de tu familia, tus amigos o tus profesores a personas desconocidas. Cuando tengas que facilitar información sobre ti procura que sea la mínima información posible.

Si te sientes acosado habla con un adulto de tu confianza, entre tus familiares o profesores, es posible que tengas que acudir a la Policía o a la Guardia Civil.

Cuando creas que tienes problemas, no elimines mensajes o el registro de llamadas, aprende a capturar las pantallas en las que aparecen imágenes o mensajes que te hacen sentir acosado.

Los mensajes y las pantallas que captures serán de utilidad para que los adultos de tu confianza puedan entender lo que está ocurriendo y, en su caso, la Policía pueda identificar a la persona o personas que realmente realizan las llamadas o envían los mensajes.

¿Crees que nadie puede ver lo que hacemos en internet? Algunas personas creen que lo que hacen por internet nadie puede verlo pero están equivocadas: todo lo que hacemos por internet o por teléfono deja huella, la Policía pueden acceder a consultar estas huellas para averiguar quién es la persona que te está haciendo daño.

2. ¿Sabías Que Cada Persona Tiene Derecho A Decidir Sobre Sus Datos Personales?

Existen normas o reglas escritas a las que llamamos leyes y seguro que todos habéis oído alguna vez hablar de ellas.

Algunas leyes tratan de tus derechos y nadie puede negarte los derechos que una ley te ha dado. Tienes derecho a decidir sobre tus datos personales pero no tienes derecho a decidir sobre los datos personales de otras personas, antes tienes que pedirles permiso para que no se molesten o se enfaden contigo y para actuar siempre como dicen las leyes, respetando tus derechos y los de los demás.

La ley de Protección de Datos es la que te da derecho a decidir sobre tus datos evitando que otra persona pueda utilizar tu información personal sin tu permiso.

Cuando alguien utiliza los datos de otras personas, sin tener en cuenta sus derechos, lo puede hacer sabiendo lo que se hace o por error; ambas conductas se contemplan en la ley y tienen sus consecuencias, tanto si se hace conscientemente como por error se puede estar cometiendo un delito.

Cuando cometemos un delito hacemos daño a otras personas. Además, los delitos también suponen problemas para las personas que los cometen, para sus familiares y sus amigos.

Cuando alguien comete un delito y hace daño a otras personas puede ocurrir que tenga que pagar dinero por los daños que haya causado o que sea castigado para evitar que lo vuelva a hacer.

Aunque seas menor de edad la ley también se te aplica, te pueden castigar. Si eres mayor de 14 años el Juez te puede imponer diferentes castigos, por ejemplo, que no salgas a la calle los fines de semana, o realizar tareas o trabajos en beneficio de la comunidad. En el peor de los casos un Juez podría decidir que fueras internado en un centro de reforma. Si hubiera que pagar dinero a las personas que hiciste daño serían tus familiares o tutores quienes tendrían que pagar con su dinero.

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1. ¿Sabrías Decir Que Significa Acosar A Una Persona?

Intenta identificar entre los supuestos que aparecen en la ficha 2 (punto 2) los que podríamos decir que constituyen situación de acoso.

Cuando los que te molestan son compañeros tuyos (del colegio, del instituto, del gimnasio, de tu equipo, etc.) se llama “bullying” y cuando lo hacen por internet se llama ciberbullying.

El acoso en cualquiera de sus formas es un delito, no permitas que nadie te acose. No participes en el acoso hacia otras personas, no consientas que se acose a otras personas.

Si crees que se está produciendo una situación de acoso habla con un adulto de tu confianza.

A continuación vamos a darte más pistas que te ayudarán a identificar situaciones de acoso en las que una persona podría verse involucrada, como víctima o como acosador.

2. ¿Sabes Lo Que Significa Ciberbullying?

Seguramente has oído hablar de acoso en la red o de compañeros que dicen que sufren persecución cuando manejan aplicaciones porque otros compañeros:

  • Leen los mensajes de sus móviles sin su permiso y luego emplean lo que saben para descalificarles, humillarles, amenazarles o insultarles en las redes sociales.
  • Les hacen fotos sin permiso y luego las envían a otros para reírse de ellos.
  • Entran en sus móviles, tablet u ordenador y les roban fotos u información que almacenan y les amenazan porque saben cosas sobre ellos.
  • Quieren obligarles a hacer cosas porque tienen fotos de ellos u otras informaciones de su vida.
  • Les roban los móviles para enviar mensajes haciéndose pasar por ellos.

Tienes que saber que cuando alguien te amenaza con enseñar a otro una foto tuya, quiere obligarte a hacer algo en contra de tu voluntad empleando tu imagen o cualquier otra información sobre ti, está cometiendo un delito.

Si uno o varios compañeros envían información sobre ti y te hacen sentir mal o sin ganas de ir a clase puede que estén cometiendo un delito de acoso.

Debes recordar que cada persona es dueña de su información y sólo esa persona puede decidir sobre su información.

Hay ciberbullying cuando constantemente una o más personas envían a otra persona mensajes con el fin de hacerle sentir mal valiéndose de su información personal.

 

3. ¿Crees Que Puedes Reenviar La Información Personal Que Recibes De Otras Personas?

Uno no debe reenviar información de otras personas porque cada uno es dueño de su información.

Cuando se reenvía información de otros se debe estar seguro de que la persona a la que pertenece esa información está de acuerdo.

Puede suceder que un grupo en WhatsApp esté manejando fotos o información sobre ti que te esté haciendo sentir mal. Puede ser que no quieras verlos y prefieras quedarte en casa. Esto nunca debería llegar a ocurrir, pero si alguna vez te ocurre a ti o a un compañero o amigo deberías de ponerlo en conocimiento de tus familiares, tus profesores o un adulto en el que confíes. Si te da vergüenza puedes decírselo a la Policía, o a la Guardia Civil, o llamar al teléfono de ANAR, 900 20 20 10, que es una asociación que ayuda a los niños y adolescentes, y es anónimo, gratuito y confidencial.

¿Te has sentido obligado a hacer cosas que tus compañeros querían porque tenían fotos o información sobre ti?

Hacer sentir mal a un compañero reenviando información suya sin su consentimiento puede llegar a provocarle daños muy graves y es un delito.

Recuerda que amenazar o querer que otro haga algo en contra de su voluntad se llama acoso o bullying y si se hace a través de internet (redes sociales, WhatsApp, etc.) se llama ciberbullying y tienes que reconocerlo cuándo se produzca.

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1. ¿Sabes Lo Que Significa Ciberbaiting? ¿Sabes Qué Es Acosar A Un Profesor?

A veces un grupo del colegio o del instituto decide tomarla con un profesor, meterse con él y hacerle sentir mal: publicando datos sobre él que no son ciertos, o haciendo fotos y vídeos que luego suben a la Red para que haga el ridículo y reírse de él, o creándole un perfil falso en las redes sociales, buscando en su móvil, en su tablet, o en su ordenador, información sobre él.

Debes saber que acosar a un profesor a través de Internet, WhatsApp o las redes sociales, se denomina ciberbaiting y, además de que te pueden expulsar del colegio, también se puede estar cometiendo un delito.

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1. ¿Te Has Sentido Obligado Por Un Adulto A Hacer Cosas Que Te Molestaban Porque Decía Que Tenía Fotos O Vídeos Sobre Ti Que Iba A Publicar O Subir A Internet?

Por ejemplo, ¿algún amigo te ha obligado a encender la webcam de tu ordenador para poder verte?

Y si no es un amigo y ¿es un adulto?

A veces también utilizan tu información para hacerse amigo tuyo, por ejemplo, ven tu foto de las vacaciones y te dicen que ellos también estuvieron allí de vacaciones y que ya te conocían.

En otras ocasiones un adulto se puede acercar a ti, por ejemplo para enseñarte un cachorro en el parque, y pedirte que le digas tu teléfono, tu identificador en la red social, etc., para enviarte fotos del cachorro que seguro que te van a gustar.

2. Sabes Lo Que Significa Grooming?

Cuando un adulto, a través de internet, Whatsapp, el ordenador, el teléfono móvil… se hace pasar por tu amigo y te pide imágenes o grabaciones tuyas íntimas o de contenido sexual se llama grooming.

En estos casos es un adulto el que se hace pasar por una persona de tu edad, en ocasiones porque ha accedido a tu información personal y sabe tus gustos y aficiones que utiliza para ganarse tu amistad y confianza.

Cuando ya han ganado tu confianza te piden que les cuentes cosas o que le envíes fotos que sólo se las dirías o enviarías a un amigo.

Entonces te acosan y te piden que hagas cosas de contenido sexual, por ejemplo que les envíes fotos o vídeos en los que estés desnudo o cosas más graves, y te amenazan con contarles a todos lo que le has dicho o mandarles las fotos que le enviaste.

Tienes que estar atento para poder reconocer estas situaciones, no fiarte de desconocidos que por Internet te dicen que son amigos tuyos o que quieren serlo y tú no los conoces de nada.

El grooming es un delito y si te pasa a ti, o conoces a algún amigo o compañero al que se lo estén haciendo, debes decírselo a tus familiares, profesores o un adulto de tu confianza. Si te da vergüenza puedes decírselo a la Policía o a la Guardia Civil. También puedes llamar al teléfono de ANAR, 900 20 20 10, que es una asociación que ayuda a los niños y adolescentes, y es anónimo, gratuito y confidencial.

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1. ¿Sabes Lo Que Significa Sexting?

Es posible que hayas utilizado esta palabra cuando hablas con tus amigos sobre determinadas fotografías o vídeos que hayas recibido en tu smartphone, en tu email, o por mensajes en tu red social.

El sexting consiste en hacerse fotografías o grabarse en un vídeo o dejar que otros te las hagan o graben en una situación comprometida o pose íntima que no te gustaría que las viera todo el mundo, sobre todo tus familiares. Por ejemplo, desnudo, o parcialmente desnudo, o en una posición insinuante, y se las envías voluntariamente a alguien que puede que luego las reenvíe o difunda sin tu consentimiento.

2. ¿Es Malo El Sexting?

El enviar fotos de esta forma es muy arriesgado. Cuando envías una fotografía tuya a otra persona puede ser reenviada a otras personas sin tu permiso.

Puede terminar en internet y no podrás controlar quién puede ver tu fotografía. Las consecuencias pueden ser que te sientas mal y te avergüences delante de tu familia, amigos y compañeros, al saber que te han visto de esa manera, o que otra persona te acose, te humille, te amenace o te coaccione.

Incluso si ahora no te importa que te puedan ver sin ropa, tal vez, cuando crezcas te moleste que los demás tengan tu fotografía en estas condiciones.

3. ¿Qué Hacer Si Recibes Una Fotografía De Sexting?

Nunca reenvíes fotos de personas desnudas o semidesnudas, recuerda que la imagen de una persona es un dato personal y no puedes decidir sobre los datos personales de otra persona sin su permiso. El reenvío de imágenes de sexting es un delito.

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Recuerda que:

  • Acoso es cuando alguien te molesta constantemente, cuando alguien no te deja en paz.
  • Ciberbullying, ciberbaiting, grooming y sexting son acoso.
  • El acoso es un delito.
  • Algunas personas adultas pueden engañarte haciéndose pasar por una persona de tu edad, a veces utilizan un perfil falso o fotos de otras personas, a veces haciéndote creer que es alguien famoso para confundirte, ir ganando tu confianza y engañarte.
  • Cuando te relacionas con un adulto conocido o desconocido nunca puede obligarte a hacer algo que te haga sentir mal
  • Cuando tratas con desconocidos puedes pensar que sólo pretenden hacerte sentir bien y quieren que te diviertas, pero no siempre es así. Ten cuidado.
  • Debes ser prudente y no enviar a nadie fotos ni vídeos tuyos, ni los datos de tu familia, de dónde vives, de dónde estudias porque pueden emplearlas para hacerte daño.
  • No puedes facilitar información de otras personas que conoces sin pedirles permiso (familiares, profesores, amigos, vecinos, etc.). Son sus datos personales y sólo ellos pueden decidir a quiénes facilitan sus datos personales.
  • Si piensas que un adulto te está proponiendo algo que no está bien y te quiere obligar a hacerlo puede estar cometiendo un delito y debes hablar con tus familiares o tus profesores.

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El uso de internet por los menores de edad, niños y adolescentes, es una constante que comienza a edades cada vez más tempranas. Según la Comisión Europea la edad de comienzo a navegar por internet es de 7 años. Desde que los menores comienzan su andadura en la Red su uso se va incrementando progresivamente. La encuesta sobre hábitos de uso y seguridad de internet de menores y jóvenes en España realizada por el Ministerio del Interior en junio de 2014, recoge que el 60% de los niños entrevistados usa internet todos los días y la frecuencia más habitual es entre 1 y 2 horas, aunque estos porcentajes y tiempos aumentan a medida que van creciendo, así el 83% de los mayores de 15 años usa internet todos los días y su frecuencia de uso es de más de 2 horas y media. Según el VI estudio de IAB Spain el 97% de los menores de 14 a 17 años usan las redes sociales.

En cuanto al uso que hacen de internet, aunque la mayoría lo utiliza para realizar trabajos escolares, el uso de la mensajería instantánea, el intercambio de mensajes con amigos y contactos, la visita de perfiles tanto propios como de terceros están muy extendidos.

Con carácter general, las actividades que realizan en internet proporcionan beneficios, satisfacción y distracción a los usuarios menores de edad y no causan perjuicios a terceros, pero en ocasiones esto no es así y el uso de internet puede implicar ciertos riesgos, más o menos graves, e incluso llegar a constituir una conducta delictiva que origina graves consecuencias a las víctimas y también a sus autores y familiares. El origen de estas conductas puede obedecer a varias causas, como el desconocimiento de que lo que se esté haciendo sea malo, o que llegue a ser un delito, la sensación de anonimato e impunidad que proporciona internet, o también la creencia de que por ser menores no les va a pasar nada.

Cuando en el uso de los servicios de internet se recaba o difunde información de carácter personal de manera inadecuada se puede poner en riesgo al menor e incluso suponer infracciones penales con las graves consecuencias que esas conductas implican.

La Agencia Española de Protección de Datos, en el marco de sus funciones, quiere contribuir a evitar y reducir estas situaciones mediante actuaciones preventivas dirigidas a informar y sensibilizar sobre las consecuencias negativas de determinadas conductas, educando y formando a los menores en privacidad y protección de datos para que dispongan de recursos que les ayuden a prevenirlas.

Junto a la formación de los menores en materia de protección de datos, un aspecto importante es el su sensibilización sobre las consecuencias de conductas que pueden llegar a constituir delitos, o que pueden facilitar a terceras personas, sobre todo adultas, su comisión y resultar ellos las víctimas.

El catálogo de delitos que se pueden cometer a través de internet por los menores, al igual que por los adultos, es variado e incluiría delitos relativos a la intromisión en la intimidad, contra la propiedad intelectual, industrial, apología del terrorismo, incitación al odio y a la violencia, delitos de odio, etc. pero ahora vamos a centrarnos en aquellos que están directamente vinculados a la utilización de la información personal como elemento que los generan o propician y que pueden afectar de manera significativa al desarrollo natural de los menores.

Los expertos han vienen advirtiendo del incremento de los delitos cometidos por menores a través de internet, especialmente de aquellos que tienen vinculación con el uso de la información personal.

Con esta guía se quiere dotar a familiares, profesores y personas próximas al menor de un complemento a las fichas sobre ciberbullying, ciberbaiting, grooming y sexting dirigidas a los menores, que les proporcionen orientaciones, consideraciones y pautas que les sirvan de ayuda en su labor de educación y formación.

Bajo estas denominaciones, que no aparecen en el Código Penal, se integran unas conductas que pueden dar lugar a varias figuras delictivas, cuyas consecuencias, además de las producidas por las concretas acciones que se realicen, van a depender de la edad de los menores.

A los menores de 14 años no se les va a exigir responsabilidad penal por los posibles delitos que cometan, son inimputables, pero ello no excluye que puedan producirse otras consecuencias, por ejemplo podrían dar lugar a la responsabilidad civil de los padres o tutores por todos los perjuicios que se hayan podido causar a otras personas.

De 14 a 18 años los menores tienen responsabilidad penal por la comisión de todos los delitos tipificados en el Código Penal, en los términos establecidos en la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, de responsabilidad penal de los menores, que establece las medidas que pueden imponérseles por la comisión de delitos como amonestaciones, prestaciones en beneficio de la comunidad, realización de tareas socioeducativas, permanencia en el domicilio durante el fin de semana, el internamiento…, además de la responsabilidad civil que pueda exigírsele por daños y perjuicios causados y de la que responden solidariamente sus padres y tutores.

La Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, que modifica de manera importante el Código Penal, ha reforzado el principio del interés superior del menor y dispensa una mayor protección a las víctimas de estos delitos, especialmente si se trata de menores, y ha introducido algunas novedades que afectan a la tipificación de los delitos en los que se puede incurrir en los casos de ciberbullying, ciberbaiting grooming y sexting que conviene tener presente.

Para ello tenemos que conocer qué se entiende por ciberbullying, ciberbaiting grooming y sexting y a qué figuras delictivas pueden dar lugar.

Con la denominación de ciberbullying se hace referencia a las situaciones de acoso realizadas a través de Internet y entre menores, ya sea entre dos menores o, como comúnmente ocurre, de un grupo de menores hacia un menor determinado. Podemos decir que es una versión online, una evolución del acoso escolar, que se lleva a cabo a través de medios digitales o electrónicos. Cuando el acosado es el profesor y se realiza por los alumnos se denomina ciberbaiting.

El grooming se viene definiendo como el embaucamiento y acoso al que se ve sometido un menor por un adulto mediante acciones a través de medios digitales que buscan ganarse la confianza del menor haciéndose pasar por otro menor con fines de abuso sexual o pornografía infantil, sin descartar otros tipos de chantaje o extorsión. Los autores son los adultos, pero en ocasiones la información personal proporcionada por los menores facilita estas conductas al permitir al adulto obtenerla, por ejemplo, a través de las redes sociales donde los menores suelen colocar información personal, como fotografías o el número de teléfono. A partir de ahí, el resto de información necesaria para acosar a un menor el adulto la obtiene del propio menor mediante engaño.

Con la expresión sexting nos referimos a la práctica cada vez más extendida de mandar imágenes propias, fotografías y vídeos íntimos, o con contenido sexual, que son tomadas y grabadas por los protagonistas de las imágenes o, con su consentimiento, por terceras personas y posteriormente difundidas de manera no consentida. El origen se encuentra por tanto en una acción voluntaria y confiada por parte de quien toma sus imágenes y las envía, pues sus destinatarios suelen ser personas de su confianza, como la pareja o los amigos íntimos.

Lo que ocurre es que a partir de aquí se pierde el control sobre las imágenes, sobre los datos de carácter personal, y se pierde privacidad, pues pueden llegar a tener una difusión ilimitada. Constituye un delito la difusión o cesión a terceros de estas imágenes o grabaciones, sin autorización de la persona afectada, cuando menoscabe gravemente su intimidad.

Estas figuras pueden suponer la comisión de diversos tipos de actividades delictivas, entre otras, las siguientes:

  • Delitos de amenazas: cuando se amenaza a una persona o a alguien de su familia o con el que esté íntimamente relacionado con causarle un mal, constituya delito o no, por ejemplo, de revelar o difundir hechos referentes a la vida privada del amenazado o relaciones familiares que no sean públicamente conocidos y puedan afectar a su fama, crédito o interés.

Puede implicar una pena de privación de libertad que oscila entre los tres meses y los cinco años, dependiendo de las circunstancias de la amenaza.

  • Delitos de acoso (coacciones). El artículo 172 ter del Código Penal castiga con prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses al que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, de manera que altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana, entre otras las siguientes acciones:
  • La vigilancia, la persecución o la búsqueda de cercanía física.
  • El establecimiento o el intento de establecer contacto con la persona acosada a través de cualquier medio de comunicación.
  • La adquisición de productos o mercancías, o la contratación de servicios, o hacer que terceras personas se pongan en contacto con la persona acosada mediante el uso indebido de sus datos personales.
  • Atentar contra su libertad.

Cuando la víctima sea una persona especialmente vulnerable por razón de edad, enfermedad o situación se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años.

  • Delito contra la integridad moral: el artículo 173.1, párrafo primero, del CP: el que infligiera a otra persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años.
  • Delito de calumnias: achacar a una persona la comisión de un delito, sabiendo que no es cierto. Está castigado con pena de prisión de seis meses a dos años o multa de doce a veinticuatro meses si es con publicidad y, en otro caso multa, de seis a doce meses e indemnización por daños y perjuicios.
  • Delito de injurias: consiste en humillar, insultar, ofender a un tercero de manera que lesione su dignidad, menoscabando su fama o atentando contra la propia estima. Se castiga con multa de tres a siete meses y de seis a catorce si se realiza con publicidad.
  • Delitos de descubrimiento y revelación de secretos: Se castiga con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquélla que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona. Pena que se impondrá en su mitad superior cuando la víctima fuera menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección o los hechos se hubieran cometido con una finalidad lucrativa (sexting).
  • Delito de inducción al suicidio, castigado con pena de prisión de cuatro a ocho años.

Sin olvidar los delitos contra la libertad y la identidad sexual que se pueden cometer utilizando internet y la información personal como medios para consumarlos.

Merece hacer mención especial a la modificación introducida con la reforma del Código Penal en el artículo 183 ter, que establece que:

1. El que a través de internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información y la comunicación contacte con un menor de dieciséis años y proponga concertar un encuentro con el mismo a fin de cometer cualquiera de los delitos descritos en los artículos 183 y 189 (abusos y agresiones sexuales a menores de 16 años), siempre que tal propuesta se acompañe de actos materiales encaminados al acercamiento, será castigado con la pena de uno a tres años de prisión o multa de doce a veinticuatro meses, sin perjuicio de las penas correspondientes a los delitos en su caso cometidos. Las penas se impondrán en su mitad superior cuando el acercamiento se obtenga mediante coacción, intimidación o engaño. 2. El que a través de internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información y la comunicación contacte con un menor de dieciséis años y realice actos dirigidos a embaucarle para que le facilite material pornográfico o le muestre imágenes pornográficas en las que se represente o aparezca un menor, será castigado con una pena de prisión de seis meses a dos años”.

En estas conductas son relevantes las modificaciones del Código Penal que se han llevado a cabo por la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, elevando la edad del consentimiento sexual de 13 a 16 años.

Las consecuencias de un uso inadecuado o inconsciente de la información personal en internet por los menores pueden llegar a ser extremadamente graves, por lo que se requiere que se les eduque en un uso sostenible de los servicios que ofrece internet, haciéndoles ver, sin alarmarles, que pueden acabar cometiendo un delito, las consecuencias que ocasiona en las víctimas, y las responsabilidades que se pueden derivar para ellos, así como para sus padres y tutores.

Del mismo modo: es importante sensibilizarles de que pueden llegar a ser ellos las víctimas de los delitos si no son cuidadosos con la información personal que transmiten.

Desde el punto de vista de la privacidad y la protección de datos, determinados comportamientos a la hora de utilizar la información personal en internet propician estas situaciones, como los que se exponen en las fichas orientadas al menor y que se comentan a continuación.

Se recomienda la lectura y el trabajo ordenado de forma secuencial de las fichas para menores.

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Cuando el menor facilita datos personales suyos o de su entorno familiar, existe la posibilidad de que estos datos sean utilizados con fines ilícitos en perjuicio de su propia intimidad, generando posibles situaciones de acoso y que podrían materializarse en determinados delitos como por ejemplo en el delito de acoso previsto en el artículo 172 ter del Código Penal y al que se ha hecho referencia en la introducción. Hay que tener en cuenta que el menor entra dentro de la consideración de persona especialmente vulnerable por razón de su edad y además, cuando concurra, por razón de enfermedad o discapacidad.

Los adultos que participan en la educación menor (familiares, educadores, etc.) deben tener en cuenta que tal vez el menor no haya alcanzado el grado de madurez intelectual necesario para poder valorar la intimidad y la privacidad de su familia, la suya propia o la de otras personas. Intimidad y privacidad son términos abstractos que incluso a un adulto le puede resultar difícil de convertir en hechos concretos o tangibles en determinadas situaciones. Para prevenir al menor frente a acciones de terceros que puedan perjudicar su intimidad y privacidad es necesario que el menor identifique “privacidad” e “intimidad” como algo que le pertenece y que sus datos personales son la llave que permite acceder a otras personas a compartir parte de su intimidad.

Para empezar es necesario que el menor sea consciente de aquellos datos personales suyos o de otras personas que está compartiendo en internet (dispositivos móviles, mensajería instantánea o redes sociales, etc.) y reflexione también acerca de quiénes pueden tener acceso a su información personal y la forma de comprobarlo (contactos, seguidores, amigos, etc.). Conviene concienciar al menor acerca de los posibles riesgos. Puede, por ejemplo, ocurrir que alguien le robe el terminal a un amigo o que un compañero de clase se deje una sesión abierta en una red social, en estas y otras circunstancias un tercero podría acceder a sus datos personales o los de sus amigos y hacer un uso indebido de los sus datos personales. Un ejercicio que puede resultar interesante es reflexionar con el menor, o con un grupo de menores, acerca de estos tres aspectos: los datos personales que comparten, quiénes tienen acceso y qué situaciones no previstas podrían dar acceso a sus datos a otras personas a las que no se les hubiera autorizado.

Es preciso hacer ver al menor que cuando las personas intercambian su número de teléfono, su dirección de email, o cualquier dato personal, lo hacen con la finalidad de mantener contacto mutuo y nunca deben utilizar estos datos para dañar a otra persona. El menor debe tener en cuenta que cada persona decide sobre sus datos personales y nunca debe tomar decisiones sobre los datos personales de otras personas, nunca deberá ceder datos personales a terceros y en especial a los que le sean desconocidos, esta cuestión es especialmente relevante en el contexto de las redes sociales donde un simple click basta para compartir información personal de terceros.

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En esta ficha se realiza una aproximación circunstancial en la que el propio menor o algún compañero podría verse involucrado. Se trata de ubicar al menor en hipotéticas circunstancias haciéndole consciente de la distinta carga emocional que puede suponer cada uno de estos casos. Algunos de los casos que se plantean pueden ser matizables dando lugar a situaciones que podrían resultar inocuas para la privacidad del menor o con algún matiz o variación pueden dar lugar a una situación de acoso. Conviene hacer reflexionar al menor sobre los sentimientos que estas o similares circunstancias pueden producir en otra persona, se trata de un ejercicio de empatía personal de reflexión y de diálogo entre los menores y entre menores y educadores. El diálogo con el menor debería resultar motivador para animarles a expresar sentimientos o emociones que determinadas conductas o uso indebido de los datos personales pueden suponer sobre otras personas. En definitiva, el objeto de esta ficha es permitir al menor asociar una carga emocional negativa a un posible uso ilícito de sus datos personales o los de otra persona.

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Algunos conceptos como acoso, leyes, derechos y delitos pueden presentar cierta dificultad para el menor en cuanto a su comprensión. En esta ficha intentamos ayudar al menor a identificar situaciones de acoso y mostrar al menor el significado de estos términos.

Es preciso tener en cuenta que la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal garantiza los derechos de las personas a decidir sobre sus datos personales. Una infracción de los términos que fija esta Ley Orgánica es una infracción administrativa mientras que, cuando hablamos de acoso, nos referimos a una infracción que puede tener consecuencias penales para el menor.

El menor debe ser consciente de la existencia de sus derechos y de los derechos de los demás, también debe ser conocedor de que algunas actitudes implican infracciones que pueden tener consecuencias para él y su entorno personal.

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¿Qué es el Bullying?

El concepto refiere al acoso escolar y a toda forma de maltrato físico, verbal o psicológico que se produce entre escolares, de forma reiterada y a lo largo del tiempo.

¿Qué significa Ciberbullying o Ciberacoso escolar?

Es la utilización de redes de comunicaciones (internet, telefonía móvil, videojuegos online, etc.) para humillar, vejar, difamar o acosar a otras personas, lo que supone ya un delito.

Se trata de un acoso entre iguales y cuando se produce entre menores reviste especial gravedad por las consecuencias que puede ocasionar.

¿Qué posibles acciones se incluyen bajo este concepto?

Entre los ejemplos que aparecen en la segunda ficha de la guía “Sé legal en Internet”, recomendamos que se trabaje con los menores para averiguar cuándo podría decirse que son casos de ciberbullying.

Las consecuencias del acoso siempre tienen impacto en el desarrollo del menor por lo que conviene estar alerta para identificar cualquier situación que impida al menor vivir con normalidad su etapa infantil y adolescente o que pueda finalmente suponer un anclaje psicológico negativo en su vida como adulto. La ayuda de expertos en el ámbito docente, psicológico, etc. puede ser necesaria para minimizar el impacto de la situación de acoso vivida por un menor.

Las situaciones de acoso pueden producirse en cualquier entorno en el que se desenvuelve la vida del menor, entorno tanto físico como virtual o electrónico. El acosador puede pertenecer a cualquier círculo de personas en el que se desarrolla la vida del menor.

Pero, a diferencia de una situación de acoso físico, el ciberbullying o acoso entre menores mediante el uso de medios electrónicos permite al acosador causar daño al menor sin restricciones de horarios ni de situación, ya que al tener lugar a través de las TIC también alcanza al menor en su espacio más íntimo, como es su domicilio. El estrés al que puede estar sometido un menor objeto de ciberacoso puede llegar a impedir el normal desarrollo de su personalidad al sentirse constantemente hostigado o vigilado.

La utilización de medios electrónicos para hacer daño a otra persona puede, en ocasiones, dar al menor la sensación de impunidad o anonimato tanto para cometer un delito como cuando el propio menor es la víctima. El menor debe ser consciente de que todo lo que hace con su dispositivo móvil (teléfono, tablet) o con el ordenador a través de internet deja huellas y que esas huellas son herramientas valiosas que pueden utilizar las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para identificar a las personas que cometen o han cometido un delito.

Cuando el menor es víctima de una situación de acoso es muy importante que no elimine información. El registro de llamadas de un terminal móvil (incluyendo las llamadas con número oculto), los mensajes de correo electrónico, SMS, MMS, etc., son evidencias que facilitan información a los especialistas a la hora de identificar a un acosador y, en su caso, perseguirlo. Es necesario concienciar al menor para que conserve toda la información que permita acreditar ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad los hechos que causan daño al menor. Los mensajes o cualquier evidencia que pueda ayudar a identificar al causante de un delito se deben de conservar tal y como fueron recibidos. Así mismo, el reenvío de los mensajes o las copias de los mismos puede suponer la pérdida de valiosa información3 para la identificación del acosador, lo que dificultaría la labor de los investigadores al realizar análisis de las posibles pruebas o evidencias que acreditan una situación de acoso.

Puede ocurrir que el acosador publique en un foro, web o red social mensajes con la intención de acosar al menor y que dichos mensajes sean eliminados por el acosador pasados unos minutos o cuando el acosador tiene constancia de que su víctima ha leído el mensaje. En estos casos, recomendamos que se realice una captura de pantalla o una fotografía de la pantalla y se conserve para facilitarla a los Jueces y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando sea necesario.

Desde la Agencia Española de Protección de Datos también podemos ayudar cuando los hechos no son constitutivos de delito. Por ejemplo, una cuestión que puede denunciarse ante esta Agencia es la aparición de imágenes de los menores en internet sin el consentimiento de los padres, que como se ha indicado, no sería delito sino una infracción administrativa.

Recomendamos que se realice como actividad la revisión por el menor revise de las opciones de configuración de sus perfiles (WhatsApp o redes sociales) con el fin de identificar quiénes tienen acceso a su información personal y que intenten utilizar las opciones existentes para permitir que únicamente sus amigos, contactos y conocidos tengan acceso a esta información. Si fuera necesario, revisar el concepto de dato personal que se encuentra en la ficha número uno de nuestra guía “No te enredes en internet”.

También, en la guía “Sé legal en internet”, facilitamos a los menores información acerca de algunas de las variantes existentes del ciberacoso para profundizar en las siguientes fichas en aquellas en las que el menor podría verse involucrado.

 


3. Por ejemplo, un mensaje de correo electrónico reenviado pierde información que podría permitir identificar a la persona que lo ha enviado.

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¿Qué es el Ciberbaiting?
Se conoce con este término el acoso al que los menores someten a un profesor.

La actuación contra el docente suele comenzar con situaciones que en las que se produce una pérdida de control por parte del profesor con sus alumnos; pudiendo los alumnos grabarlas y emplearlas en su contra. En otras ocasiones se falsean los perfiles de los profesores en las redes sociales con imágenes y manifestaciones degradantes y humillantes.

¿Es el acoso a profesores un delito si lo realizan los menores o es una travesura?

El acoso siempre es delito y puede tener consecuencias penales. Además, el menor podría ser expulsado del centro.

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Con esta ficha se intenta explicar a los menores que es el grooming y el sexting y las consecuencias que tienen o pueden llegar a tener.

¿Qué es el Grooming?

Acciones llevadas a cabo por adultos para ganarse la confianza o establecer amistad con un menor de edad a través de cualquier servicio de internet para obtener una satisfacción sexual mediante la consecución de imágenes eróticas o pornográficas del menor y, en muchos casos, para preparar una cita con el menor para hacerle objeto de abusos sexuales. Es habitual que el adulto se haga pasar por un menor para ganarse la confianza de la víctima.

El acercamiento del adulto al menor puede ser a través de internet o del teléfono móvil pero también puede ser un acercamiento físico mediante cualquier artimaña que permita obtener cualquier información del menor que luego puede llegar a ser ciberacoso en cualquiera de sus formas.

 

 

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El sexting consiste en el envío voluntario de fotografías o grabaciones íntimas, por ejemplo de partes del cuerpo desnudas, o de desnudo total, a una persona de confianza que posteriormente las reenvía o difunde a terceros sin el consentimiento de la persona afectada. El sexting no es exclusivo de personas adultas, también ocurre entre menores.

A menudo el menor piensa que nadie puede reconocerle porque en la fotografía únicamente aparece una parte de su cuerpo en la que aparentemente no es posible identificarle, pero su identificación podría realizarse buscando información en los datos que contiene la fotografía (los metadatos4) , o por un simple detalle, como el tipo de terminal o de cámara con el que se ha hecho la fotografía, o por su geolocalización.

Una consecuencia del sexting es lo que a veces se está denominando como “sextorsion”, que es el uso de las imágenes utilizadas en el sexting con la finalidad de chantajear al menor obligándole a realizar actos, de cualquier naturaleza, en contra de su voluntad y en perjuicio de su dignidad.

 


4. Metadatos: muchos archivos digitales contienen información adicional a su contenido, basta con abrir el archivo en el ordenador y revisar las propiedades para averiguar información relativa al terminal telefónico o cámara fotográfica utilizada, identidad de la persona que ha creado el archivo, identidad de la persona que ha revisado el documento, etc.

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Para terminar se proporciona al menor las recomendaciones que podríamos considerar más importantes a la hora de entender, identificar y prevenir situaciones de acoso. Una de las herramientas claves de las que dispone el menor son sus propias sensaciones y emociones, racionalizar con el menor el impacto que determinadas situaciones producen en él o en sus semejantes son clave para identificar posibles situaciones de acoso en su fase más temprana. En este sentido el diálogo y la confianza del menor en familiares y profesores se convierten en el hilo conductor de la convivencia digital de los menores.

Conclusión:

Las medidas de seguridad a tener en cuenta para proteger los datos personales del menor son importantes, el antivirus o un firewall pueden evitar que un intruso desconocido acceda a su información personal o incluso que pueda contactar con el menor.

La vida digital del menor se puede proteger con medios técnicos pero de nada sirve la tecnología cuando el menor no es consciente de la información que proporciona a terceros.

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El Dato Personal

1. Los Más Fáciles Son Los Que Te Identifican Directamente:

Tu nombre, tus apellidos, tu fotografía, tu domicilio, tu número de carnet de identidad o de pasaporte…
Cualquier información que hace posible que alguien pueda identificarte es uno de tus datos personales.

2. Otros Dicen Más De Ti De Lo Que Imaginas:

Tu correo electrónico, tu número de teléfono, las webs que visitas, las consultas que haces en los buscadores, los vídeos que consultas por internet, tus cuentas en redes sociales, tus mensajes, tus publicaciones, los comentarios que haces en un blog o un foro, tus “me gusta”, el móvil que utilizas…

Todo lo que haces en internet deja un rastro, una huella digital que habla de ti.

¿Sabías que toda la información que dejas cuando te conectas forma lo que se llama tu identidad digital?

3. Y Además

Un lunar, una pequeña mancha en la piel, una cicatriz, la forma de tus manos o de cualquier parte de tu cuerpo, un objeto que utilizas como un anillo o un pendiente, tu ropa o incluso la foto de tu colegio o instituto pueden servir para que alguien te identifique.

4. Tu Información Personal es Valiosa ¿Cuidas De Tus Datos?

Tú decides quién puede tener tus datos.
Tú decides para qué pueden utilizarlos.
Te damos algunas pistas y trucos para cuidar de ellos.

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Privacidad y Seguridad

1. Las Webs Que Engañan: ¿www.mogoLLondejuegos.com o www. mogoLondejuegos.com?

Comprueballlll en tu navegador si realmente estás visitando la página que quieres. Mira en la barra de direcciones y decide dónde quieres ir.

Algunos hackers aprovechan nuestros despistes para crear webs casi iguales a las que utilizas habitualmente pero con contenido que puede dañar tus dispositivos (tu tablet, tu móvil, tu ordenador) o para robarte tu cuenta o tus datos personales.

Antes de escribir tu nombre de usuario y contraseña asegúrate de que has entrado en la web correcta. Para ello, revisa la barra de direcciones.

2. Webs Con Demasiadas Cookies

Las cookies o galletas guardan información sobre ti: dicen qué páginas has visitado, qué te gusta, qué sueles hacer y mucho más.

Para borrarlas busca la opción en el menú del navegador. Si estás en tu ordenador pulsa las teclas MAY+CTRL+SUPR.

En tu móvil, revisa los ajustes de privacidad.

3. Wifi Gratis Y Sin Clave

Desconfía de las redes wifi gratis o sin clave. No son seguras, otra persona puede ver lo que haces, las contraseñas que utilizas o incluso pueden entrar en tus dispositivos y robarte tu información personal.

Comprueba que la wifi de tu casa tiene contraseña, evitarás que accedan invitados no deseados.

4. Los Virus Que Estropean Tu Ordenador También Lo Hacen Con Tu Tablet Y Tu Móvil.

Utiliza un antivirus en tus dispositivos.

5. Los Secuestradores De Tus Carpetas

Cuando navegues por internet puede que al abrir una imagen, pinchar un enlace o descargar un programa, se te instalen archivos que pueden bloquear tu dispositivo y hacer ilegibles tus ficheros.
No abras mensajes de desconocidos. No abras ficheros o enlaces a sitios webs que aparezcan en estos mensajes.
Haz con una copia de tus fotos, vídeos, documentos, etc.

6. Las Descargas Gratis

Descarga aplicaciones sólo de sitios de confianza.

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Protección de Datos Personales - (Seguridad, Derechos, Política de Privacidad)

1. Doy Toda La Información Que Pidan: Relleno Mis Datos, Los De Mis Padres, Hermanos, Amigos, Profesores, Los De Mi Colegio…

Nunca des información de tu familia o de otras personas. Desconfía de las webs que te piden demasiada información.

Evita que tu usuario o tu login tenga tu nombre, fecha de nacimiento o edad.

2. Tus Claves Secretas

No utilices como contraseñas palabras que se puedan asociar fácilmente a ti, como el nombre de tu mascota, el nombre de tu calle, tu fecha de nacimiento…
Utiliza contraseñas de un mínimo de 8 caracteres y mezcla mayúsculas, minúsculas, caracteres especiales (@ # *) y números.
Evita utilizar palabras que vengan en los diccionarios.
Nunca des a otra persona tus claves y utiliza siempre el botón de salir o cerrar sesión. Así evitarás que alguien robe tu sesión, tu cuenta o tus datos personales.

3. ¡En Este Sitio Web Somos Muy Guays, Siempre De Buen Rollo!

Si es “guay” tienen que decirte quiénes son, para qué van a utilizar tus datos y cómo puedes borrarte.
Esto es lo que se llama la “política de privacidad”.
Todos los sitios web que utilicen tus datos personales deben tener una política de privacidad.

4. Cuando Te Dicen Que No Pueden Borrarte De Una Web

¡Es falso!
Cuando te apuntas a una web das tus datos y tú decides cuándo borrarlos.
Tienes derecho a decidir sobre tus datos.

5. Las Fotos O Vídeos Donde Aparezco Y Otras Cosas Que Hablan De Mí

Piensa bien si quieres compartir una imagen o vídeo con los demás.
Si lo haces, fíjate en quién puede verlo.

6. Para Quitar Las Fotos Y Vídeos Donde Aparezco Y Otras Cosas Que Hablan De Mí

Dirígete, en primer lugar, a quien subió esa información y dile que quieres que la borre.
Si no te hace caso, pídeselo al responsable de la web.
Si tampoco la quita, habla con tus padres o con alguien de confianza. Podéis recurrir a la Agencia Española de Protección de Datos para que os ayude a borrarla.

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Acoso Y Convivencia En La Red

1. Alguien Que No Conoces Quiere Contactar Contigo

Cuando un desconocido te pide tu número de teléfono o te escribe un mensaje, ignóralo.
Nunca facilites tu teléfono, tu nombre, o cualquier información tuya a un desconocido y menos aún una fotografía tuya o de alguna parte de tu cuerpo.

2. Escribir Y Gritar

Cuando escribes mensajes en mayúsculas alguien puede entender que le gritas.

3. Respeta A Los Demás

No hagas en internet algo que no harías en la vida real.
Evita gestos o conductas que puedan ofender a otras personas.

4. Cuando No Te Dejan En Paz

Si recibes mensajes o comentarios que te molestan, si recibes incluso durante la noche toques o mensajes en tu teléfono o tablet, si alguien te molesta aunque sea con número oculto…
Se llama acoso. No lo permitas. Cuéntalo. No tengas miedo. Pide ayuda a tus padres o a alguien de tu confianza.

5. No Acoses A Otras Personas

No participes en el acoso de otras personas y, si conoces algún caso, cuéntaselo a tus padres o a alguien de tu confianza.
No utilices datos personales de otras personas para acosar.
No reenvíes mensajes, fotos o vídeos humillantes o pensados para dañar a otra persona. Además podrías estar cometiendo un delito.

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Redes Sociales

1. Si Todo Lo Pones En La Red Social

Elige a tus amig@s de la red social entre las personas que conoces.
Rechaza solicitudes de amistad de desconocidos.
No cuentes cosas de otras personas.
Revisa la configuración o los ajustes de tu cuenta en la red social y decide quién puede ver tus cosas (Facebook, Twitter, Instagram, YouTube, Tuenti, Google+). Visita nuestros vídeos.
Piensa antes depublicar algo si lo que dices o pones en tu perfil puede molestar a otras personas.

Te aconsejamos que lo que publicas sólo puedan verlo tus amig@s.
No compartas tu ubicación, la información de dónde te encuentras (Facebook, Twitter, Instagram, YouTube, Tuenti, Google+). Podría ser conocida por extraños.

2. Si Subes A La Red Social Información De Otras Personas

Si vas a publicar fotos o vídeos en los que aparecen otras personas, asegúrate de que no les va a molestar.
No etiquetes.

3. Los Amigos De Mis Amigos En Las Redes

Los amig@s de tus amig@s también pueden llegar a ver lo que compartes.
Evita compartir con otras personas lo que tus amig@s comparten contigo.

4. Blogs Y Foros

No facilites información que permita que desconocidos te puedan localizar o identificar. Podrías tener problemas.
Utiliza siempre un pseudónimo y nunca digas tu nombre real o el nombre real de tus amig@s.
No publiques tu domicilio, tu colegio o instituto, tu correo, tu número de teléfono y, en general, tus datos personales o los de otras personas.

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Mensajería Instantánea

1. Reenvío Todo Lo Que Recibo

Muchos mensajes contienen datos personales de otras personas.
Consulta antes con quien te envía un mensaje para saber si lo puedes pasar a otra persona.
Cuando escribas un mensaje o mandes fotos o vídeos, piensa que las personas a las que se lo envías siempre pueden reenviarlos a otras personas.
Nunca reenvíes imágenes y vídeos que puedan molestar a otras personas. Puedes causar muchos problemas y a veces estarás cometiendo un delito.
No participes en las cadenas de mensajes.

2. Si Envías Un Correo A Muchas Personas

Utiliza la opción de tu correo con copia oculta (CCO).
Evitarás que todos vean la dirección de correo de los demás.
Algunas personas no quieren se facilite su correo a otros. Es un dato suyo y ellos deciden. Respeta sus deseos.

3. Mensajes Y Comentarios En Redes Sociales

Si haces un comentario o publicas un mensaje en una red social piensa si quieres que todo el mundo pueda verlo o prefieres enviar un mensaje privado.
Si crees que a la otra persona le puede molestar que el mensaje o comentario sea visible utiliza la opción del mensaje privado.
No reveles tus datos personales o los de otras personas en mensajes y comentarios que no sean privados.

4. Descargas Automáticas

Algunos virus llegan a tu móvil o tablet dentro de vídeos y pueden robar tus datos personales.
Revisa los ajustes para mensajes multimedia (MMS) y apps de mensajes (Whatsapp, Snapchat, Telegram…) para evitar que los vídeos se descarguen automáticamente.
Evitarás recibir contenido multimedia de desconocidos que puede dañar tu tablet o móvil.
También ahorrarás megas de tu contrato del móvil.

5. Grupos

Si te incluyen en un grupo y no te interesa, bórrate.
No vuelvas a incluir en un grupo a alguien que se ha borrado salvo que te lo pida él.
El número de teléfono o el usuario de otras personas son datos personales que no puedes utilizar si ellos no lo desean. Cuenta con ellos antes de incluirlos en un grupo o una lista para el envío de mensajes.

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Ajustes De Privacidad

1. ¿Estás En Las Nubes?

Tu móvil y tu tablet almacenan mucha información tuya, de tus amig@s y de tu familia.
Decide si te interesa guardar tus cosas en la nube o si prefieres tenerlas en tu dispositivo móvil.
Si utilizas la nube, comprueba quién tiene acceso a tus cosas.

2. Gps, Wifi Y Bluetooth En Tu Tablet O Móvil

Apaga tu gps, wifi y bluetooth cuando no los necesites.
Evitarás que otras personas puedan saber donde estás.
Además la batería te durará más tiempo.

3. Para Que No Te Vean

Un hacker puede observarte a través de la cámara de tu dispositivo sin que lo sepas.
Utiliza una pegatina y tapa tu cámara cuando no la utilices.

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Sexting Y Adicción

1. Desnud@S Por La Red

No te hagas o hagas a otros fotos comprometidas.
No envíes fotos de nadie desnudo. Podría llegar a ser un delito.
Bloquea al remitente para que no te envíe este tipo de imágenes y para evitar que te acose.
Enviar o reenviar imágenes comprometidas puede ser acoso. No lo permitas. Pide ayuda a tus padres o a alguien de tu confianza.

2. No Duermo, No Estudio, No Puedo Dejar De Mirar Mensajes…

Tú controlas tu móvil, tu tablet, tu ordenador. No permitas que él te controle a ti.
No permitas que nadie te acose con mensajes constantes.

3. Desconecta

Cuando duermes no necesitas estar conectad@.
Apaga tu tablet, tu móvil o tu ordenador cuando descansas.

4. Consulta Con Tus Padres, Profesores O Con Alguien De Tu Confianza

Cuando tengas dudas.
Cuando te sientas acosado.
Cuando creas que se está acosando a otra persona.

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Introducción

Los más pequeños manejan pantallas táctiles de forma natural y han crecido conociendo como parte de su entorno los dispositivos electrónicos e internet. Resulta casi imposible separar la convivencia del menor de la conexión con la Red. Su vida social ha pasado a tener un componente online en el que de forma casi instintiva sus datos personales son compartidos en red y la conciencia sobre la importancia de sus datos personales en ocasiones se acaba adquiriendo como resultado de una mala experiencia propia o de las personas próximas al menor. El niñ@ no es consciente de los riesgos a los que su actitud puede exponerle.

Esta guía sirve como complemento a la guía para jóvenes de la Agencia Española de Protección de Datos y pretende ofrecer a padres y educadores un texto orientador acerca de algunas consideraciones que pueden ser de utilidad en el buen uso de los datos personales, favoreciendo una convivencia saludable del menor con las nuevas tecnologías.

En la Agencia Española de Protección de Datos hemos diseñado una serie de elementos didácticos destinados a los menores pero, además, queremos facilitar una serie de reflexiones y recomendaciones que ayuden a los padres y profesores a comprender mejor estos riesgos y, así favorecer la tarea educacional en hábitos responsables para el adecuado uso de sus datos personales y los de terceros a través de cualquiera de los elementos electrónicos que tienen a su alcance.

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Los Datos Personales Del Menor

Ha llegado el momento de la adquisición de su primer móvil. Posiblemente sea una oportunidad para decidir juntos aquel que mejor se adecúa a su edad y al uso que se le pretende dar. El teléfono ofrece a los padres la gran ventaja de estar en contacto con el menor, pero también es la puerta de entrada de algunos riesgos para la seguridad y la privacidad de los datos personales del niñ@ e incluso de su propia integridad física y psicológica.

Es posible que ya manejara una tablet en casa, también es posible que jugara con el ordenador en tu presencia o incluso que navegara, pero el teléfono abre una nueva etapa en la convivencia del niñ@ con la Red. Es un dispositivo que siempre le acompañará, que almacenará sus datos e información personal a la que podrán acceder terceros y que irá acumulando datos de otras personas como amigos, profesores, familiares, etc. A esta situación hay que añadir que no siempre podrá contar con la supervisión de un adulto.

Hasta ahora los datos de navegación del niñ@ estaban asociados a la identidad de un adulto, ahora será el propio menor quien utilizará su propia dirección de correo electrónico y número de teléfono para identificarse en su terminal y acceder a determinados servicios[1]. Esta información puede identificarle y estar a disposición de terceros para diferentes fines, que pueden incluir, por ejemplo, el envío de publicidad personalizada. Por ello, tal vez, interese añadir la información del niñ@ en un fichero de exclusión[2] para el envío de comunicaciones comerciales, evitaremos en gran medida que personas desconocidas puedan dirigirse al menor para ofrecerle productos u ofertas a través de llamadas telefónicas o mensajes de cualquier tipo.

Cuando hablamos de los datos personales del niñ@ hay que tener en cuenta que no se trata únicamente de su nombre, apellidos, correo electrónico, número de teléfono, etc. Además, entre sus datos personales se encuentran también los que son recogidos por las cookies[3] de los sitios web por los que navega, la información de las búsquedas, el historial de navegación que genera, sus perfiles en las redes sociales, sus datos de ubicación, etc. En definitiva es el momento en el que su identidad digital empieza a perfilarse a la vez que desarrolla su personalidad.

Un dato personal es cualquier información que haga posible la identificación de una persona. A menudo internet proporciona una falsa sensación de anonimato y nula sensación de riesgo.

Por ejemplo, el envío de una parte desnuda de su cuerpo a un tercero les puede hacer pensar en la imposibilidad de que alguien descubra su identidad. Sin embargo, en ocasiones, es tan fácil de descubrir su identidad como abrir en un ordenador las propiedades de la imagen y leer los metadatos[4]. También puede ocurrir que una marca en la piel (la forma del bronceado, un lunar, una cicatriz, etc.) que inicialmente no era perceptible aparece al ampliar la imagen y haga posible su identificación, o puede ocurrir que posteriormente, incluso años después, un determinado comentario del menor en una red social permita su identificación.

Es fundamental hablar con nuestros hijos o alumnos para concienciarle de la importancia de sus datos personales y de los del resto de personas con las que intercambian información. Una adecuada convivencia digital redundará en lo que podríamos denominar “salud digital”, evitando problemas que puedan repercutir en su normal desarrollo.

[1] La instalación de aplicaciones y el uso de servicios exige la existencia de una dirección de correo electrónico.

[2] Los ficheros de exclusión para el envío de comunicaciones comerciales son listas de usuarios que han manifestado su derecho de oposición al envío de comunicaciones comerciales. La inclusión del usuario en estas listas es gratuita, como las Listas Robinson de Exclusión Publicitaria.

[3] Cookies: o “galletas” son ficheros que utilizan los sitios web en los que se almacena información de la sesión (usuario y contraseña) que se utiliza para acceder a un portal (correo electrónico, red social, etc.), también son ficheros que utilizan los sitios web por los que navegamos con el fin de almacenar información acerca de nuestras preferencias de navegación para adecuar la publicidad de estos sitios webs a nuestros hábitos de navegación.

[4] Metadatos: muchos archivos digitales contienen información adicional a su contenido. Información relativa al terminal telefónico o cámara fotográfica utilizada, identidad de la persona que ha creado el archivo, fecha de captura, ubicación, etc.

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Privacidad y Seguridad, trucos para las trampas de internet

 

Cada vez son más frecuentes los intentos de engañar a los usuarios de internet mediante la utilización de webs que suplantan la identidad de sitios conocidos como bancos, redes sociales, webs de comercio electrónico, etc.

El engaño a veces se basa en la similitud tipográfica del nombre del sitio real al que se suplanta. En la guía de menores se ha utilizado el ejemplo “www.mogollondejuegos.com” como supuesto nombre real de un sitio web frente al de nombre “www.mogolondejuegos.com”, un supuesto sitio web que intenta engañar al menor, un pequeño error al teclear la dirección llevaría al menor a un sitio web con una posible identidad falsa.

Es necesario hacer entender al niñ@ la necesidad de verificar la dirección de internet en el navegador, especialmente cuando se va a introducir su nombre de usuario y contraseña o cuando intenta registrarse en una web con sus datos personales.

Otra vía frecuente para este engaño son los correos electrónicos o la mensajería instantánea [5]. Es frecuente la realización de campañas de “phishing” [6] en las que se remiten masivas oleadas de mensajes electrónicos que le invitan a enviar, actualizar o revisar sus códigos de usuario, contraseña o sus datos personales, y que contienen enlaces a sitios web fraudulentos o ficheros que al abrir dañan el dispositivo o el ordenador.

Conviene que el menor entienda esta situación para no poner en riesgo sus datos personales. En algunos casos los mensajes contienen un archivo adjunto que al abrirlo ocasiona el bloqueo del ordenador o del dispositivo. En la Guía para Jóvenes nos referimos a esta situación como el robo o el secuestro de las carpetas porque la información que contenga el dispositivo o el ordenador dejará de ser accesible. Además, el pago de la cantidad reclamada por el delincuente no garantiza el desbloqueo del ordenador o dispositivo.

Determinadas descargas de programas o apps pueden poner en riesgo los datos personales del menor, por lo que es preciso concienciarle para evitar la instalación de programas o apps de origen desconocido. Suele ser habitual la descarga de contenido multimedia o programas informáticos que por su nombre crean en el niñ@ la expectativa de disponer de determinados contenidos que en última instancia pueden resultar inapropiados.

Es indispensable disponer de un antivirus tanto en el ordenador como en el resto de dispositivos, ya que el antivirus realiza un análisis de los programas, apps y archivos que se cargan en el ordenador y en los dispositivos del menor. Sin olvidar que los antivirus no realizan un análisis del contenido temático, por ejemplo, de las webs que visita el menor por lo que no ofrecen protección frente a contenidos inadecuados.

Si se desea controlar el acceso del menor a determinados contenidos es necesario disponer de un programa para el control parental que permita controles y opciones sobre el uso del dispositivo por parte del menor, como impedir el acceso a contenido inapropiado[7], limitar el tiempo de uso del terminal o de los juegos, evitar el uso de determinado vocabulario, restringir los resultados de las búsquedas en internet o conocer los sitios que ha visitado, limitar el acceso de aplicaciones a los datos personales del menor, conocer la ubicación del niñ@, etc. En cualquier caso, si se decide usar este tipo de herramientas, habría que considerar la posibilidad de llegar a acuerdos con el menor de forma que sea consciente de que se ha instalado una herramienta de este tipo y los motivos por los que es necesaria.

La Oficina de Seguridad del Internauta del Instituto Nacional de Ciberseguridad pone a su disposición abundante información y herramientas gratuitas que podrían ser útiles para garantizar la seguridad de los dispositivos electrónicos en general.

En la Guía para Jóvenes se recomienda no utilizar ninguna wifi sin clave: un canal wifi que no disponga de clave envía nuestros datos (incluyendo nombre de usuario y contraseña) sin ningún cifrado ni protección y los hace accesibles a cualquier persona con ciertos conocimientos informáticos.

Con relación a las “galletas” o “cookies”, que se mencionan en la Guía para Jóvenes, es ya habitual que al entrar en una web se nos informe acerca del uso de cookies que guardan nuestra información personal. Sería interesante ayudar al menor a entender que la finalidad de esta información es la publicidad y explicarle la forma de eliminar las cookies[8].

 

[5] Mensajería instantánea: cualquier herramienta, app, o aplicación informática que permite el envío de mensajes en tiempo real como por ejemplo: Whatsapp, Hangouts, Line, etc. En este apartado se incluyen los medios de mensajería de las redes sociales que permiten el “chat” o diálogo en tiempo real entre varios usuarios.

[6] Phising: envío de mensajes electrónicos con enlaces que conducen a sitios web que suplantan la identidad digital de sitios webs habituales (bancos, redes sociales, correo electrónico, etc.) para el usuario con el fin de robar claves de acceso a cuentas bancarias, datos personales o bloquear el ordenador o dispositivo electrónico reclamando dinero a cambio de una contraseña para el desbloqueo del mismo. Algunas de estas campañas utilizan direcciones de correo electrónico aparentemente reales como por ejemplo “Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.” o “Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.”.

[7] Contenido pornográfico, webs de compras, suicidio, anorexia, etc. conocido también como “internet tóxico”.

[8] En el navegador del ordenador (Google Chrome, Internet Explorer, Mozilla) el menú para eliminar los datos de navegación se obtiene a través de los menús del propio navegador o con la combinación del teclado “Mayús + Ctrl + Supr”. En smartphones y tabletas se accede a través de las opciones de configuración de privacidad.

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Trucos Para Apuntarme y Borrarme de un Sitio Web

 

En este apartado de la Guía para Jóvenes se facilitan al menor unas nociones sobre sus derechos[9], que siempre podrá ejercer cuando se registra en un sitio web, junto a algunas recomendaciones que debe tener en cuenta.

El menor de catorce años debe de contar con el consentimiento de sus padres o tutores legales para registrarse y, a su vez, la información que se le puede pedir debe ser proporcional a la finalidad o uso que se pretende. Para el caso de un registro web no sería proporcional que le pidan al menor datos de su entorno familiar salvo que se solicite con el fin de otorgar el consentimiento[10] de padres o tutores.

Es muy probable que al menor le cueste decidir su nombre de usuario: puede que le guste un nombre que permita a sus amigos reconocerle fácil y rápidamente. Como es probable que ese nombre ya haya sido utilizado, la solución suele ser que el menor añada a continuación su edad o su fecha de nacimiento para poder utilizar el nombre que haya elegido. El nombre de usuario es un identificador personal que no debe de facilitar a extraños información acerca de la fecha de nacimiento o de la edad del usuario. Se evitará encarecidamente que se pueda obtener información partiendo de su nombre de usuario, ya que esta información del niñ@ puede funcionar como reclamo para actividades como el acoso o la pederastia.

Otra de las recomendaciones que se hacen al menor trata de la elección de sus claves que siempre deberían ser de más de ocho caracteres incluyendo mayúsculas minúsculas y caracteres especiales. Se puede recomendar al niñ@ que utilice recursos nemotécnicos para recordar la contraseña usando, por ejemplo, parte de una canción que le guste o de un texto que recuerde y que sobre el mismo haga variaciones de carácter tipográfico.

Se recomienda también al menor no elegir palabras que ya existan en un diccionario, pues suele ocurrir que los delincuentes utilizan bases de datos de diccionarios para acceder a cuentas de otros usuarios y obtener sus datos personales o la cuenta o la identidad digital del niñ@.

En ningún caso se deben utilizar contraseñas del entorno del menor, por ejemplo, el nombre de la mascota, la marca o modelo del vehículo de la madre o del padre, el barrio donde se vive, el equipo de fútbol en el que juega el niñ@, etc.

También es importante que el menor conozca que siempre debe utilizar el botón de “cerrar sesión” o “salir”. Cerrar el navegador no siempre equivale a cerrar sesión, y puede permitir que otro usuario abra el navegador y tenga acceso a su información personal o utilice la identidad digital del menor.

Antes de proceder al registro de los datos personales del menor se recomienda leer la política de privacidad[11] de la página Web. En la política de privacidad nos deben informar sobre la finalidad de los datos que aportamos, la identidad del responsable de tratar los datos y la forma de ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición (ARCO).

Para el ejercicio de los derechos del menor de 14 años en relación con sus datos personales, los padres o tutores legales deberán solicitarlo ante el responsable del fichero o del tratamiento de datos personales, acreditando su condición de madre, padre o tutor legal.

La información para ejercer estos derechos debe aparecer dentro de la política de privacidad de cualquier sitio web que utilice datos personales de sus usuarios. Si no fuera así, siempre se puede consultar el Registro General de Protección de Datos en la web de la Agencia Española de Protección de Datos donde se encuentran a disposición de los interesados la información relativa a los titulares de ficheros de datos personales ante quienes ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición. Finalmente, si los derechos del menor no fueran atendidos, los padres o tutores legales pueden solicitar la "Tutela del Derecho" ante la Agencia Española de Protección de Datos, que instará al responsable del fichero para que atienda los derechos del menor.

También es posible que el niñ@ ejerza sus derechos frente a los buscadores de internet, solicitando la cancelación de los resultados de búsquedas en los que aparezca. Es lo que se denomina “derecho al olvido, derecho que puede ser ejercido por cualquier persona afectada y, en el caso de menores de 14 años, siempre a través de sus padres o tutores legales.

 

[9] Derechos ARCO: derecho de acceso: a solicitar y obtener información de nuestros datos de carácter personal sometidos a tratamiento, derecho a rectificarlos, derecho a cancelarlos y derecho a oponernos a su tratamiento.

[10] En cualquier caso la información ofrecida al menor deberá expresarse en un lenguaje que le sea fácilmente comprensible.

[11] La política de privacidad describe como se recoge, guarda y utiliza la información que facilitamos a través de los diferentes servicios, redes sociales o páginas webs que visitamos. Es importante que el niño entienda qué información se recoge y cómo se utiliza ya que el acceso a este sitio implica la aceptación de esas condiciones.

 

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Trucos Para Evitar Malos Rollos

En este apartado intentamos dar al joven la noción de respeto y convivencia en la Red. La convivencia digital no se distingue de la convivencia de la vida real y el niñ@ debe ser consciente de que sus palabras o sus hechos pueden ofender o dañar a otras personas y que en ningún caso en la Red se debe de hacer algo que no se haría en la vida real. Detalles como evitar escribir mensajes en mayúsculas[12] o evitar palabras malsonantes, que no se utilizarían en presencia del interlocutor, pueden ayudar a mantener un clima de convivencia entre los menores.

También intentamos dar al menor la noción de acoso, que puede resultar un término abstracto que conviene concretarlo de alguna manera con algunos ejemplos específicos, como el hecho de recibir constantes llamadas o mensajes a cualquier hora. Si el niñ@ no es capaz de identificar una situación de acoso podría verse involucrado en ella por el simple desconocimiento y verse envuelto en un posible delito.

Otra medida preventiva es la concienciación del menor para que ignore mensajes de personas desconocidas, mensajes de correo electrónico, mensajería instantánea, redes sociales, buzón de voz, o de cualquier otra índole. El menor nunca debe enviar fotografías a un desconocido porque podría dar información de su edad, vivienda, entorno social o sobre su ubicación.

Finalmente, además de ayudar al menor a identificar una situación de acoso, se le recomienda que evite acosar a otras personas. El menor debe ser consciente del uso respetuoso de los datos personales de los demás y no utilizarlos para ofender o ridiculizar a otros.

 

[12] En los mensajes electrónicos las mayúsculas pueden ser entendidas como gritos por la persona a la que se dirige el mensaje.

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Con los Amigos en la Red

El objetivo de este apartado es proporcionar algunas pautas encaminadas a facilitar la convivencia y el buen uso de los datos personales del joven y de los de sus amigos y conocidos.

En primer lugar es conveniente que el menor entienda que el término “amigos” en las redes sociales no es lo mismo que en la vida real, donde la amistad se forja compartiendo experiencias. En las redes sociales un simple clic se utiliza para designar a un “amigo”. En algunas redes se utiliza el término “seguidor[13]” para designar a las personas con las que compartes contenidos en la red. La semántica utilizada en las redes sociales puede crear cierta confusión en el niñ@.

Una vez que el menor se registra en una red social, deberemos ayudarle a revisar su configuración de privacidad, evitando que sus publicaciones puedan ser visibles por todo el mundo o indexadas por los buscadores. Un detalle que se debe tener en cuenta es evitar en todo momento facilitar las opciones de ubicación que posibiliten a terceros identificar el lugar donde se encuentra el menor.

Es recomendable compartir con el niñ@ sus primeras publicaciones para que vea cómo ven los demás lo que publica. Mostrando al menor el resultado de sus publicaciones, etiquetados y comentarios puede entender que no gusten o molesten.

La información personal que el menor comparte con sus amigos podría, a su vez, ser vista por los amigos de sus amigos. El menor no debe compartir la información personal que sus amigos comparten con él, antes debería considerar si esto podría molestarles.

Si el menor utiliza blogs o foros es importante proteger su identidad con un alias o pseudónimo y evitar cualquier información que permita que sea identificado o que proporcione pistas acerca de su edad.

 

[13] Redes Sociales como por ejemplo Twitter o Instagram utilizan el término “seguir”, en otros casos, como por ejemplo Facebook, se utiliza el término “amigos” o “mejores amigos” y, en ocasiones, se utiliza la palabra “seguir” para designar a las personas de entre sus “amigos” cuyas publicaciones tiene interés en seguir.

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Mensajes Sin Parar

Los mensajes que intercambiamos contienen información personal nuestra o de otras personas. En este apartado intentamos que el niñ@ sea consciente de esta situación proporcionándole algunas recomendaciones para evitar el mal uso de la mensajería o la información personal que se intercambia en los mensajes.

El smartphone o la tablet facilitan el envío o reenvío de cualquier información de forma intuitiva, lo que puede empujar al menor al reenvío de mensajes que podrían ofender a otras personas, como podría ser el caso de imágenes o vídeos que pudieran resultar ofensivos para otro menor o formar parte de una cadena de acoso.

En el correo electrónico es importante hacerle ver la conveniencia de utilizar la opción de envío con copia oculta, evitando que un mensaje que vaya dirigido a múltiples personas revele las direcciones de correo de todos los destinatarios: las direcciones de correo electrónico son un dato personal que puede aportar información de otra persona (trabajo, colegio, etc.) por lo que antes de enviar un correo electrónico a múltiples destinatarios el menor deberá ser capaz de entender esta situación.

En las redes sociales, debe distinguir entre publicar un mensaje que sea visible a todos sus amigos de la red social o utilizar la opción de mensaje privado que solamente sea visible para su destinatario. Habitualmente los comentarios en las redes sociales son públicos y si no se desea que sea visible públicamente es preciso recurrir a un mensaje privado[14].

Las aplicaciones de mensajería instantánea y mensajes multimedia (MMS) pueden permitir la posibilidad de descargar automáticamente el contenido multimedia o descargarlo a petición del usuario. Una buena medida para limitar el acceso del menor a posibles contenidos no deseados o software malicioso podría ser configurar la aplicación para que vídeos y fotografías no se descarguen sin el control del usuario.

La inclusión forzada del menor en un grupo de intercambio de mensajes puede hacer que se sienta acosado. Por este motivo debemos concienciarle para que no permanezca en un grupo del que no desea formar parte y que debe respetar la decisión de otra persona que no desee pertenecer a un determinado grupo.

[14] Mensaje privado: a veces se representa con su acrónimo MP

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Trucos para la Tablet, el Móvil y el Ordenador

La mayor parte de los fabricantes de dispositivos móviles incluyen una cuota de espacio para el almacenamiento de archivos en la nube. Este espacio suele venir configurado por defecto, de forma que fotografías, archivos y copias de seguridad se suben directamente a la nube.

En este apartado intentamos que el menor sea consciente de esta circunstancia y de que existe la posibilidad de no guardar información en la nube si no lo desea. También puede ocurrir que el espacio de almacenamiento en la nube pudiera ser accesible por otras personas. Por ello es importante leer las condiciones de uso y de acceso a la información del menor en la nube con el fin de determinar quién podría tener acceso a sus cosas. Si se optara por no utilizar la nube se recomienda que se guarde una copia del contenido de la tablet o móvil en otro soporte (ordenador, pendrive, disco duro).

Otra de las cuestiones importantes de este apartado son las opciones de los terminales móviles que permiten a un tercero realizar un seguimiento del menor como la interfaz wifi, bluetooth y GPS. Se recomienda que cuando no los utilice procure desconectarlos.

Finalmente, en esta sección prevenimos al menor acerca de la posibilidad de que un virus permita que otra persona pueda observarle a través de la cámara de su ordenador, recomendando al menor que procure utilizar una pegatina sobre el objetivo de la cámara cuando no la necesite. Se debe de evitar disponer de una webcam siempre en disposición de captar el espacio en el que se encuentra el niñ@. El mismo riesgo puede existir con las cámaras del smartphone o la tablet.

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Bloquea y Desconecta

Comprobar si ha llegado un mensaje en las redes sociales, en el correo electrónico o en cualquier aplicación de mensajería electrónica puede ocasionar adicción.

En algunos casos esta situación tiene repercusión sobre el descanso del niñ@ y en consecuencia sobre su rendimiento y desarrollo como persona. Si fuera necesario, se recomienda en primer lugar que exista un diálogo entre padres, tutores, profesores y el niñ@ con el fin de ayudarle a ser consciente de la situación. El diálogo es la herramienta fundamental para, por una parte, racionalizar el uso de los dispositivos y, por otra, si fuera necesario, acordar horarios y formas de uso.

El sexting[15] no es ajeno a los menores. En algunos casos se utiliza el teléfono móvil para capturar imágenes parciales del cuerpo, suyas o de otras personas, para lanzar una cadena de reenvíos desafiando a los demás a averiguar la identidad de la persona que aparece en la imagen o bien como una forma de acoso. En la actualidad el sexting es un delito. El menor debe ser conocedor de este extremo con el fin de no participar en ningún juego de este tipo y de advertir a sus padres, profesores o personas próximas acerca de esta situación.

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[15] Visita nuestra Ficha Didáctica sobre “Suplantación de Identidad, Ciberbullying, Grooming, Sexting”.